El EIB (Bus Europeo de Instalación) es un sistema
bus descentralizado y controlado por eventos.
Esto significa que los sensores detectan sucesos en
el edificio procedentes de pulsadores o motivados por cambios en la
luminosidad, la temperatura, la humedad, movimientos, etc. A continuación,
envían telegramas a los actuadores, los cuales llevan a cabo las órdenes.
En la instalación más sencilla, dos componentes y
una fuente de alimentación pueden trabajar conjuntamente sobre un conductor
bus.
El bus se adapta al tamaño de la instalación y a
las funciones exigidas progresivamente, pudiendo incorporarse hasta 10.000
componentes.
Todos los dispositivos conectados al bus pueden intercambiar
información con otros a través de una ruta compartida de transmisión: el bus.
Los datos se transmiten en serie y de acuerdo con unas reglas fijas
(protocolo). De esta forma se “empaqueta” la información que se envía en forma
de telegrama a través del bus desde un sensor hasta uno o varios actuadores.